Esta es una nueva iniciativa en la que hemos creado la Tamborrada de Matia para el día de San Sebastián (20 de enero), con el objetivo de que las personas MatiaZales —voluntariado, familiares, personas residentes y profesionales— podamos vivir desde dentro una fiesta tan popular y cargada de emoción.
El elemento central de esta iniciativa son los trajes solidarios, que hacen posible que personas que viven en Matia, y para quienes la tamborrada es especialmente significativa, puedan participar activamente en ella. Se trata de una actividad integradora, pensada para abrir oportunidades, generar pertenencia y, en muchos casos, cumplir sueños.
Si quieres participar y acompañar a otras personas para que también puedan disfrutar de la fiesta, ponte en contacto con nosotras y te informaremos. Y si no puedes participar directamente, o eres una entidad o empresa, existen múltiples formas de colaborar o apadrinar esta iniciativa.
La primera tamborrada tendrá lugar el 20 de enero de 2019 por la mañana, con salida desde la sede de Matia en el Antiguo y recorrido hasta la zona de Benta Berri, durante aproximadamente cuatro horas, hasta el mediodía. Hemos creado los trajes, organizado los ensayos y cuidado cada detalle para que este día tan especial luzca y lo disfrutemos todas las personas.
Si deseas unirte te damos más información en danborrada@matia.eus
Situación del proyecto: Finalizado
Una historia que crece al ritmo de los tambores
El 20 de enero de 2019, a las 10:30 de la mañana, arrancó por primera vez la Tamborrada Solidaria de Matia Fundazioa. Aunque esa era la hora oficial de salida, los nervios, la ilusión y los preparativos habían comenzado mucho antes. A las 10:30h, desde nuestro centro Bermingham, iniciamos el recorrido al son de la Marcha de San Sebastián.
La emoción de las personas participantes y de quienes nos acompañaban era palpable. Fue un momento especialmente bonito, compartido y vivido entre todas y todos: lágrimas de emoción, sonrisas y bailes al compás de la música de Sarriegi.
Tras la salida, continuamos el recorrido hacia el centro IZA y el centro Rezola, acercando la fiesta a todas las personas, para posteriormente bajar al barrio del Antiguo.
Durante el recorrido nos acompañaron muchas personas que viven la fiesta con intensidad, y que supieron reconocer y valorar lo que esta tamborrada representa:
el valor del grupo, del apoyo mutuo, de la integración, de las oportunidades y de la importancia de la mirada hacia las demás personas.
El grupo estaba formado por personas diversas: personas con movilidad reducida, con limitaciones, con necesidades de cuidados… pero, en definitiva, personas que —según cómo se mire— no necesitan más cuidados que cualquier otra. Los gestos de apoyo fueron constantes: cubrirse de la lluvia, compartir el calor de un abrazo frente al frío, ofrecer un caldo caliente, bailar juntas, integrar a todas las personas en la conversación. Gestos sencillos, profundamente humanos.
Gracias al apoyo de CWA Donostia, también pudieron seguirnos personas que viven en Rezola, en triciclos guiados por voluntariado. Un ejemplo más de cómo, con apoyos adecuados, la participación plena es posible.
Queremos agradecer expresamente a David de Jorge, Jakintza Berri Kultur Elkartea de Zumaia, Urdanbor, Ayuntamiento de Urnieta, Tripontxi, Bar Teresatxo, Nagusilan, CWA Donostia, y a todas las personas que lo hicieron posible:
Itziar, Javi, Paola, Leo, Iñaki, Iban, Igor, Rakel, Kristina, Jabi, Gorka, Edurne, Asier, Lorena, Nerea, Susana, Maider, Ana, Lorena, Elena, Aitziber… y muchas más.
Gracias a todas ellas porque, con su apoyo, participación y confianza, hemos creado una tamborrada diferente, con vocación de permanencia, capaz de generar oportunidades y experiencias verdaderamente significativas.
2020: crecer y consolidar
En 2020 celebramos nuestra segunda salida. La tamborrada creció en número —82 personas participantes—, en experiencia y en solidaridad. Ese año contamos con la participación de 7 personas con trajes solidarios, que, con el apoyo de su entorno y del voluntariado de Nagusilan y Adinkide, disfrutaron de la tamborrada de forma integradora e igualitaria.
Historias como la de Amaia, una de las primeras mujeres en participar en la tamborrada hace más de 40 años.
O Lupe, que de joven fue cantinera y que sigue disfrutando intensamente del ambiente festivo.
O Clément, Franc y Nicola, tres jóvenes de Hasparren para quienes el tambor forma parte de su identidad, demostrando que ni los kilómetros ni el idioma son un límite.
O Jon, siempre vinculado al tambor en las fiestas patronales.
O Xabi, que hasta entonces no había tenido la oportunidad de sumergirse en la fiesta.
Ese día no hubo cansancio, ni frío, ni hambre. Hubo ilusión. Y esa ilusión se prolongó en los días posteriores, convirtiéndose en una excusa para recordar, compartir y seguir alegrando las vivencias cotidianas.
2021 y 2022: parar sin dejar de estar
En 2021, debido a la pandemia, no pudimos celebrar la tamborrada en la calle. Aun así, quisimos seguir presentes y grabamos un vídeo para compartir el espíritu de la iniciativa.
En 2022, las circunstancias tampoco permitieron retomar la celebración. Pero la tamborrada siguió viva, esperando el momento de volver.
2023: volver a salir, volver a soñar
2023 fue el año del reencuentro. Con ganas e ilusión renovadas, volvimos a salir a la calle con el sonido de tambores y barriles, animando a la gente, a su entorno, y cumpliendo sueños. Ese año se incorporaron nuevos miembros, y contamos con cuatro personas con una relación muy especial con la tamborrada, para quienes participar supuso una emoción difícil de describir.
De nuevo, la colaboración de entidades como Adinkide fue clave para hacerlo posible.
2024: sostener, cuidar y abrir nuevas posibilidades
En 2024, la Tamborrada Solidaria de Matia ha seguido consolidándose como un espacio donde la fiesta se convierte en oportunidad. Este año, además de volver a encontrarnos en la calle, hemos reforzado de manera especial la labor solidaria de la tamborrada, destinando esfuerzos y apoyos a la creación de nuevos trajes solidarios. Estos trajes no son solo indumentaria: son una herramienta clave que permite que personas para quienes la tamborrada es profundamente significativa puedan participar de forma activa, segura y en igualdad de condiciones. Gracias a ellos, más personas han podido sostener un tambor, sentirse parte del grupo y vivir la fiesta desde dentro, acompañadas por su entorno y por una red de voluntariado comprometida. En 2024, la tamborrada ha vuelto a demostrar que, cuando se cuidan los detalles y se ponen los apoyos en el centro, la participación deja de ser un deseo y se convierte en una realidad compartida.
2025: cinco años caminando juntas al ritmo de la fiesta
2025 ha sido un año especialmente significativo para la Tamborrada Solidaria de Matia por lo que representa en términos de recorrido y permanencia. Se cumplen cinco años de participación activa en la fiesta, sin contar los años 2021 y 2022, en los que la pandemia de la COVID interrumpió el encuentro en la calle. Este aniversario pone en valor un proceso sostenido en el tiempo, construido desde la experiencia, el aprendizaje y la mejora continua. A lo largo de este año, la participación de numerosos trajes solidarios ha vuelto a hacer posible que personas para quienes la tamborrada tiene un valor emocional profundo pudieran formar parte del grupo con los apoyos necesarios. 2025 ha sido, así, un año para reafirmar el sentido de la iniciativa, fortalecer el grupo humano que la sostiene y confirmar que la tamborrada solidaria es ya una propuesta estable, reconocible y con raíces firmes dentro de la fiesta.
2026: cuando la comunidad reconoce y acompaña
2026 ha sido un año de madurez para la Tamborrada Solidaria de Matia. Un año en el que, además de volver a encontrarnos en la calle y disfrutar de la fiesta, hemos reforzado el carácter comunitario y corresponsable de la tamborrada, ampliando la red de apoyos y complicidades que la hacen posible. En el marco de los actos de la Tamborrada del Antiguo, Antiguoko Danborrada rindió un homenaje a Matia, reconociendo su profunda y entrañable vinculación con el barrio del Antiguo de Donostia; un gesto que sentimos como colectivo y como comunidad. Este año, además, se consolidó la participación de trajes solidarios, permitiendo que más personas para quienes la tamborrada es especialmente significativa pudieran vivirla de forma activa y acompañada. Logramos también hacer accesible el tablao de Benta Berri, un hito que garantiza el derecho de todas las personas a vivir la fiesta en igualdad de condiciones. 2026 ha sido, en definitiva, un año de consolidación y disfrute, marcado por el cariño recibido del barrio del Antiguo, y también un punto de partida para pensar en nuevos retos de futuro, seguir mejorando los apoyos y ampliar las oportunidades de participación en una tamborrada que continúa creciendo en sentido, impacto y pertenencia.
Mirando al futuro
La Tamborrada Solidaria de Matia no es solo una fiesta.
Es un espacio de encuentro, de igualdad, de participación real y de sentido compartido.
Es la demostración de que, con apoyos, cuidado mutuo y compromiso comunitario, todas las personas pueden formar parte de aquello que les ilusiona.
Seguimos creciendo, y queremos seguir haciéndolo.
Porque cada nuevo tambor, cada nueva persona, cada nuevo apoyo, hace que esta tamborrada sea un poco más grande y un poco más nuestra.
Si alguna vez has sentido que te gustaría participar, acompañar o apoyar… este también es tu sitio. Escríbenos a danborrada@matia.eus



































