Los entornos de cuidados han tendido a desvincular a las personas de sus vínculos comunitarios, precisamente aquellos donde las personas y las vidas toman sentido. Por lo tanto, las personas que viven en centros residenciales se enfrentan con frecuencia a situaciones de aislamiento social derivadas de limitaciones físicas, dificultades de transporte (privado y público) o falta de recursos accesibles.
Desde hace un tiempo se están realizando salidas con una furgoneta adaptada propia. El empleo de la furgoneta ofrece más libertad, eficiencia y diversidad.
La furgoneta adaptada constituye un recurso fundamental para facilitar la participación comunitaria, social, cultural y recreativa de personas con movilidad reducida. A esto, se añade la independencia y autonomía que proporciona no depender de la disponibilidad de otros medios de transporte alternativo para la realización de las salidas.
Pero este 2026 nos encontramos con la dificultad de una avería en la rampa del vehículo, y esto impedía su utilización en condiciones de universalidad y seguridad.
Laboral Kutxa enseguida fue consciente de la situación y la limitación, y ha colaborado en la financiación total de la reparación de la rampa de acceso de una furgoneta adaptada.

